lunes, 16 de mayo de 2011

LA FÁBULA DE LA OSTRA Y EL PEZ

LA FÁBULA DE LA OSTRA Y EL PEZ

Érase una vez una ostra y un pez. La ostra habitaba las aguas tranquilas de un fondo marino, y era tal la belleza, colorido y armonía del movimiento de sus valvas que llamaba la atención de cuantos animales por allí pasaban. Un día acertó a pasar por el lugar un pez que quedó prendado al instante. Se sintió sumamente atraído por la ostra y deseó conocerla al instante. Sintió un fuerte impulso de entrar en los más recónditos lugares de aquél animal misterioso. Y así, partió veloz y bruscamente hacia el corazón de la ostra, pero ésta cerró, también bruscamente, sus valvas. El pez, por más y más intentos que hacía para abrirlas con sus aletas y con su boca, aquellas más y más fuertemente se cerraban.
Pensó entonces en alejarse, esperar a cuando la ostra estuviera abierta y, en un descuido de ésta, entrar veloz sin darle tiempo a que cerrara sus valvas. Así lo hizo, pero de nuevo la ostra se cerró con brusquedad. La ostra era un animal extremadamente sensible y percibía cuántos mínimos cambios en el agua ocurrían, y así, cuando el pez iniciaba el movimiento de acercarse, ésta se percataba de ello y al instante cerraba sus valvas. El pez, triste, se preguntaba ¿por qué la ostra le temía?, ¿cómo podría decirle que lo que deseaba era conocerla y no causarle daño alguno?, ¿cómo decirle que lo único que deseaba era contemplar aquella belleza y compartir las sensaciones que le causaban?.
El pez se quedó pensativo, y estuvo durante mucho rato preguntándose qué podría hacer. De pronto, se le ocurrió una gran idea. -Pediré ayuda, se dijo. Sabía que existían por aquellas profundidades otros peces muy conocidos por su habilidad para abrir ostras, y hacia ellos pensó en dirigirse. Pero sabía que eran peces muy ocupados y no deseaba importunarles. Deseaba que le escucharan y que le prestaran su ayuda. Comenzó a dudar si aquella idea era una buena idea. Pensó -seguro que estarán tan ocupados que no podrán ayudarme. ¿Qué puedo hacer?, se preguntó. Tras pensar algún rato llegó a la conclusión que lo mejor era informarse por otros peces que les conocían cuál era el mejor momento para abordarles, cómo tendría que presentarse. Después de informarse muy bien, eligió el momento más oportuno y hacia ellos se dirigió.
-Hola, dijo el pez. ¡Necesito vuestra ayuda!. Siento grandes deseos de conocer una ostra gigante pero no puedo hacerlo porque cuando me acerco cierra sus valvas. Sé que vosotros sois muy hábiles en abrir ostras y por eso vengo a pediros ayuda.
El pez continuó explicándoles las dificultades que tenía y los intentos por resolverlas. Llegó a decirles la sensación de impotencia que le entraba y los deseos de abandonar tras tantos intentos fallidos.
Los peces le escucharon con suma atención, le hicieron notar que entendían su desánimo pues ellos se habían encontrado en circunstancias similares. Le felicitaron por el interés que mostraba en aprender y por la inteligencia que demostraba tener al pedir ayuda y querer aprender de otros.
El pez se sintió mucha más tranquilo y esperanzado, les contó los temores que tenía al pedirles ayuda y fue "abriéndose" cada vez más a toda la información que aquellos avezados peces le contaban. Escuchó con atención cómo ellos también habían aprendido de otros peces y cómo incluso hacían cursos de entrenamiento en abrir ostras. Escuchó cómo a pesar de sus habilidades había algunas ostras que les resultaban difíciles de abrir, pero ello más que ser un motivo de desánimo, esa dificultad les estimulaba a seguir investigando y reunirse para intercambiar conocimiento y realizar sus prácticas de abrir ostras.
Los peces continuaron en animada conversación.
-Mira, algo muy importante que has de lograr es suscitar en la ostra el deseo y las ganas de comunicarse contigo
-¿Y cómo podré lograrlo?
-De la misma manera que tú has logrado comunicarte con nosotros y abrir nuestras valvas" de pez.
-¿Cómo?
-Tú deseabas que nosotros te escucháramos y te prestáramos ayuda. Nos has dicho que dudabas de si podrías lograrlo, ¿no es verdad?
-Sí, así es.
-Podías haberte quedado con la duda, pero en lugar de eso, diseñaste un plan de acción. Buscaste información acerca de nosotros, te informaste de cuál era el mejor momento de abordarnos y qué decirnos. Tú sabías que nosotros éramos muy sensibles a la expresión honesta y sincera de "necesito vuestra ayuda". También sabías que nos agrada, como a todo hijo de pez, el reconocimiento de nuestra competencia y veteranía en abrir ostras. Te confesamos que todo ello nos agradó mucho. También nos gustó tu mirada franca y serena y tus firmes y honestas palabras.
-Sí, en efecto eso es lo que hice. Ahora que lo decís mis "valvas de pez" se sintieron también abiertas al notar que me escuchabais con atención. Me agradó mucho el que os hiciérais cargo de mi impotencia, ¡y por qué no decirlo!, me agradó también el que me felicitarais por pediros ayuda...
-Claro, todo esto suele ser recíproco, contestaron los peces.
-Muy bien, pero ¿cómo podré hacerlo con la ostra? No conozco su lenguaje, sus costumbres, sus miedos, no conozco tampoco qué es lo que le agrada...
-Bien, también has diseñado un plan de acción para "abrir la ostra". El primer paso ha sido el de visitarnos para que te informemos de sus costumbres, de sus miedos, de todo aquello que le agrada...
"Te rodemos decir todo aquello que suele suscitar temor en las ostras. Les asusta el movimiento brusco de las aguas, de hecho habrás observado que cuando hay tempestades y hay mucho oleaje las ostras están fuertemente cerradas. Es por eso que si te acercas a ellas cuando hay muchas turbulencias tendrás grandes dificultades para lograr que se abran. Les asusta el que algún animal se acerque de modo imprevisto. Les agrada en cambio los movimientos suaves, los besos y las caricias y el que no se entre en sus interioridades sin antes conocerse durante algún tiempo. También les agrada mucho el que se les hable en su lenguaje. Habrás observado que lanzan a través de sus valvas pequeñas pompas de aire. Si las observas con suma atención podrás aprender los códigos que utilizan.
De este modo, los peces continuaron asesorándole. Le invitaron a pasar largos ratos observando el comportamiento de la ostra. Le invitaron también a asistir a alguno de los cursillos que organizaban y le regalaron un manual: "El Manual del abridor de ostras".
Tras varias semanas de observación, aprendizaje y entrenamiento, el pez pudo por fin disfrutar con aquella bellísima ostra. Pudo, ¡al fin!, lograr entrar en las interioridades de la ostra y compartir las sensaciones que le causaba. Pudo también abrir otras ostras, incluso ostras extremadamente sensibles y que se cerraban con suma facilidad.

La comunicación verbal y no verbal

LA COMUNICACIÓN VERBAL


Componente verbal de la comunicación:
Ÿ   conocimiento lexical de las palabras de un idioma compartido por ambos interlocutores
Ÿ   habilidades de comunicación (destrezas para participar con eficacia en la comunicación)

Habilidades de comunicación:
-   Parte de las habilidades sociales, implicadas específicamente en los procesos comunicativos.
-   Habilidad es el producto de la capacidad más el uso de la misma (entrenamiento, práctica). Las habilidades se basan en las diferentes capacidades que tiene el organismo del ser humano; por eso no se puede decir que “se tienen o no se tienen”. Todas las personas (salvo casos de discapacidad o patología) tienen las mismas capacidades, pero varía el grado de habilidad con las que las manejan. Somos más o menos hábiles en hacer algo en función del dominio o la destreza sobre la capacidad o capacidades implicadas en conseguirlo.
-   Las habilidades son entrenables y mejorables. Los objetivos de una intervención en habilidades son precisamente evaluar el perfil de la persona (en qué es más o menos hábil) y desarrollar los aspectos más flojos a través de su práctica.
-   Las habilidades se manifiestan a través de la actuación de la persona: nos damos cuenta de su grado de habilidad viéndole actuar. Las habilidades se traducen en conductas y comportamientos. La comunicación verbal se compone de una conducta principal, que es el manejo de las palabras y del lenguaje oral; pero ello no es sino reflejo de una serie de capacidades y habilidades que, junto al conocimiento del idioma, determinan el resultado de la comunicación.

Habilidades diferenciadas para cada uno de los papeles que se van intercambiando en la relación bidireccional de comunicación:
Ÿ   habilidades para responder, como receptor, a una comunicación recibida
Ÿ   habilidades para iniciar la conversación como emisor

LA COMUNICACIÓN NO VERBAL

“Las palabras no lo son todo... son sólo el comienzo, porque detrás de ellas está el cimiento sobre el cual se construyen las relaciones humanas: la comunicación no verbal. Las palabras son hermosas, fascinantes e importantes, pero las hemos valorado en exceso, ya que no representan la totalidad del mensaje. Más aún... las palabras pueden muy bien ser lo que emplea el ser humano cuando le falta todo lo demás.”
(Flora Davis, La comunicación no verbal.)


FUNCIONES DEL LENGUAJE NO VERBAL:
La mayor proporción de significado del lenguaje reside en lo no verbal. Dicha parte que le corresponde al lenguaje no verbal se debe a que:

Ÿ   Completa y enfatiza el mensaje verbal: si decimos que estamos contentos, entonces... ¡nos mostramos contentos! El mensaje no verbal repite lo que se dice con las palabras, para enfatizarlo.
Ÿ   Orienta la manera en que el mensaje será interpretado: las entonaciones, pausas, gestos... se usan para ayudar a la otra persona a fijarse en lo principal del mensaje, para destacar lo más relevante, para dar lugar a intuiciones o dobles interpretaciones, etc.
Ÿ   Reemplaza el discurso verbal: no siempre hace falta articular palabras. Un silencio deliberado puede sustituir cualquier mensaje verbal, como cuando hacemos callar a un niño con una mirada dura y amenazante.
Ÿ   Expresa el afecto y los sentimientos: un roce cariñoso expresa mucho mayor significado afectivo que cualquier discurso grandilocuente o elaborado.
Ÿ   Regula y controla el ritmo de la comunicación y las interacciones: los movimientos de cabeza, las miradas y los gestos que acompañan la conversación sirven para informar al interlocutor de nuestro deseo de intervenir o de que siga hablando el otro.
Ÿ   Puede aportar feed-back: demostrar entendimiento o desacuerdo, comunicar el efecto del mensaje, reflejar las reacciones...

COMPONENTES DEL LENGUAJE NO VERBAL:
ý   Elementos físicos:
ü    el contacto corporal
ü    la postura y el posicionamiento del cuerpo
ü    movimientos del cuerpo (gestos): manos y brazos, cabeza y hombros, pies y piernas, expresiones faciales, la mirada
ü    la apariencia personal, la imagen física de la persona
ý   Elementos espaciales:
ü    la proximidad espacial o distancia con el otro
ü    la orientación relativa entre los interlocutores (de frente, de lado, cara a cara, en ángulo...)
ü    el lugar y el momento elegido para desarrollar la conversación
ý   Claves vocales:
ü    la entonación, el tono, el volumen, la voz
ü    la velocidad, la claridad, el énfasis, la fluidez, el balbuceo
ü    las pausas y los silencios
ý   Paralenguaje:
ü    coletillas y apoyaturas onomatopéyicas (“parásitos verbales”)
ü    risas, bostexos, toses...


OBJETIVOS DE LA COMUNICACIÓN DE AYUDA


La comunicación como escenario de aprendizaje y amortiguación:


a)  Cambiar la influencia que los factores adversos familiares, escolares, psicosociales tuvieron en la personalidad y el comportamiento de los menores.

b)  Amortiguar el estrés que experimentan y configurar en ellos las estrategias para afrontarlo, mejorando la competencia personal para alterar directamente las condiciones de estrés y la apreciación que tienen de esas condiciones y regular el impacto emocional de las mismas cuando, a pesar de todo, persisten.

c)  Cambiar su autoimagen transformando los efectos de la etiquetación y cambiando la respuesta social a sus comportamientos disruptivos.

d)  Aumentar sus expectativas de eficacia personal y su autoestima.

e)  Inducir en ellos regulación y autocontrol, configurando pautas y normas de interacción claras y coherentes y expectativas firmes y predecibles.

f)   Ensayar estrategias efectivas de solución de problemas.

g)  Exponerles a un modelado que les muestra comportamientos efectivos de habilidad social, de solución de problemas, de manejo de situaciones... que podrán ser imitados.

h)  Desarrollar el autocontrol y la demora de las gratificaciones inmediatas.





Desarrollo de la intervención educativa

·         SABER MIRAR (capacidad de organizar percepciones para dotar designificado a una situación concreta)               
·         SABERPENSAR (formar y relacionar ideas para analizar, explicar, interpretar,comprender, orientarse..)
·         SABERACTUAR (actuar para cambiar)
·         SABER DISCRIMINAR (establecer criterios de intervención)

·         SABER ORGANIZARSE (decidir un plan de acción)

Saber mirar

Percibimos las conductas (que son retazos, fragmentos); la situación concreta forma parte de la vida de la persona (su realidad total y completa).

Organizamos y damos significado en función de unas referencias fundamentales o ideas que cada uno de nosotros tenemos y que nos orientan en nuestra manera de pensar (a veces uno mismo ni siquiera es consciente de ellas).

El ser humano es situacional: todas sus conductas son fruto de la interacción de fuerzas que actúan desde dentro y desde fuera del sujeto en un momento dado y ante unos estímulos concretos. Actúa condicionado por las relaciones entre la persona y sus situaciones (ambiente) a lo largo del tiempo.


Saber pensar

Tiene que ver con buscar un marco de referencia a los hechos; con acudir a las bases teóricas que nos ayudan a descifrar las conductas y las situaciones; con abstraer, racionalizar, globalizar...Y es lo que nos permite ser creativos en la intervención.

Parámetros o referencias para pensar:
-    perspectiva temporal, evolutiva: el chaval dentro de su proceso de crecimiento
-    perspectiva espacial, situacional: las oportunidades o limitaciones que brinda la situación (contexto) para configurar el proyecto personal de vida
-    perspectiva relacional o de movimiento acción-reacción: el comportamiento cotidiano se mueve en relación con los estímulos que se reciben (motivación, actitud, placer, miedo...)


Saber actuar

Todos tenemos aspectos más sanos con los que funcionamos bien y aspectos más deteriorados.
La re-construcción de la persona se basa en la habilidad para discriminar y rescatar toda la energía posible para el crecimiento saludable.

-   Reconocer y relacionarnos prioritariamente con los aspectos sanos y libres de conflicto del chaval.

-   Evitar el choque con las conductas defensivas motivadas por la angustia del conflicto en que se encuentra.

-   Activar todas las capacidades que le hacen al chaval abrirse a su entorno, a los otros y a sí mismo (percibir, pensar, atender, participar, fijarse, explorar...).

-   Usar el refuerzo positivo como herramienta permanente para la relación ocn el muchacho (evitar el reproche, pero tampoco decir bien a todo: corregir desde los éxitos).



Objetivos de la intervención:

-   reconstrucción de la identidad positiva

-   asertividad como capacidad de expresarse y definirse ante los otros por propia iniciativa

-   participación y trabajo en equipo




Saber discriminar

La interpretación de la realidad crea tendencias de actuación. Dependiendo del análisis y conceptualización que hacemos de la marginación y la desadaptación social, la intervención se orienta de una manera u otra.

Saber organizarse



Pensar en la desadaptación en términos de situación.
Ÿ    Conocer el punto de partida del grupo concreto con el que vamos a intervenir (análisis inter-grupal):
Ÿ    Conocer el adentro del grupo (análisis intra-grupal):
Ÿ    Intervención en el medio:
Ÿ    Intervención en los espacios de socialización:




Orientación e intervención

Orientación e intervención son sinónimos, para ello hay que tener claras las tradiciones anteriores en nuestro país. Dentro de la orientación psicopedagógica abarca muchísimos campos.
En cuanto a la actuación de la orientación y de la intervención sucede lo mismo, son sinónimos y habría que fijarse en la tradición de la psicología.
Orientar es intervenir.
Orientación, intervención, diagnóstico y evaluación son conceptos que se interrelacionan entre sí porque no puede darse uno de ellos sin contar con los demás. Lo primero es conocer la realidad, por lo que ya estoy abordando el caso.
Con lo cual, dentro del proceso de intervención tenemos que conocer la situación de partida a través de un análisis de la realidad, por lo que no puede haber intervención sin evaluación, diagnóstico ni orientación.

Una intervención es una acción programada y justificada desde un marco legal y teórico, que se realiza sobre un colectivo o individuo, trabajando los perfiles psicoevolutivos y los sectores sociales con un doble fin de mejorar su situación generando un cambio social y eliminando situaciones que generen desigualdad.

Una intervención se justifica en la medida en que parte de una realidad social para responder a sus necesidades, y consigue incidir en esa realidad para producir un cambio social.








Psicopedagogía como función orientadora

La psicopedagogía es la rama de la psicología que se encarga de los fenómenos de orden psicológico para llegar a una formulación más adecuada de los métodos didácticos y pedagógicos. Se encarga de los fundamentos del sujeto y del objeto de conocimiento y de su interrelación con el lenguaje y la influencia sociohistórica, dentro del contexto de los procesos cotidianos del aprendizaje. Es decir, permite estudiar a la persona y su entorno en las distintas etapas de aprendizaje que abarca su vida.
El objetivo de la psicopedagogía es potenciar al máximo la capacidad de aprendizaje de niños, adolescentes y adultos, tomando en cuenta sus particularidades, talentos y necesidades educativas especiales. Desde la psicopedagogía se trabaja con los individuos en una multiplicidad de contextos: escuela, hogar, comunidad, recreación y trabajo.

La orientación existe desde el origen mismo de la humanidad. La función orientadora era atribuida a los sacerdotes, magos, brujos y hechiceros quienes predecían las conductas de los individuos, establecían normas de comportamiento y decidían las ocupaciones.